El consumo de carne vacuna cayó al nivel más bajo de los últimos 20 años y acelera el reemplazo por pollo y cerdo

La ingesta de carne vacuna descendió a 47,5 kilos por habitante al año, una cifra histórica para Argentina. La pérdida de poder adquisitivo y el fuerte aumento de los precios impulsan cambios en los hábitos de consumo de los hogares.
Argentina16/06/2026PUE!PUE!
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El consumo de carne vacuna en Argentina atraviesa uno de sus momentos más bajos de las últimas décadas. Según un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), el consumo per cápita se ubicó en 47,5 kilos por habitante al año, el registro más bajo de los últimos veinte años.

El dato refleja un cambio cada vez más marcado en la mesa de los argentinos, donde el pollo y el cerdo ganan terreno frente a la tradicional carne vacuna, impulsados por una diferencia de precios cada vez más amplia.

Durante los primeros cinco meses de 2026, la producción de carne vacuna alcanzó 1,168 millones de toneladas, lo que representó una caída del 7,3% respecto al mismo período del año pasado. En paralelo, el consumo interno también mostró un fuerte retroceso.

De acuerdo con Ciccra, entre enero y mayo el mercado interno absorbió unas 106.700 toneladas menos que en igual período de 2025, lo que significó una caída del 11,1% en el consumo aparente de carne vacuna.

Uno de los principales factores detrás de esta situación es el comportamiento de los precios. Aunque durante mayo los cortes vacunos aumentaron apenas un 0,1%, la comparación interanual muestra una realidad muy diferente: la carne vacuna acumuló una suba del 57,9% en los últimos doce meses, muy por encima de la inflación general, que se ubicó en 33,2%.

Actualmente, el kilo de carne vacuna ronda los $18.569, mientras que el kilo de cerdo cuesta alrededor de $9.151 y el de pollo se ubica cerca de los $5.048.

La diferencia de precios está modificando progresivamente los hábitos de consumo. Según un análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el consumo de pollo alcanzó niveles cercanos a los 47 kilos por habitante al año, prácticamente igualando por primera vez a la carne vacuna.

El crecimiento también se observa en el consumo de cerdo, que superó los 19,5 kilos por habitante al año, marcando un nuevo récord histórico.

Los especialistas señalan que actualmente el valor de un kilo de asado equivale aproximadamente a cuatro kilos de pollo o a dos kilos de pechito de cerdo, una diferencia que influye cada vez más en las decisiones de compra de las familias argentinas.

A pesar de la caída en el consumo de carne vacuna, el consumo total de proteínas animales continúa siendo elevado. Durante 2025, la suma de carne vacuna, pollo y cerdo alcanzó los 113,8 kilos por habitante al año, ubicando a la Argentina entre los países con mayor consumo de carnes del mundo.

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