Seis de cada diez salteños viven con sus padres porque no les alcanza

Independizarse en Salta se volvió una meta cada vez más lejana para miles de jóvenes. Según un relevamiento de la Fundación Tejido Urbano, el 63,7% de los salteños de entre 25 y 35 años continúa viviendo en el hogar familiar.
Salta23/01/2026PUE!PUE!
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Imagen generada con IA

La emancipación juvenil atraviesa uno de sus peores momentos en Salta. De acuerdo al último informe de la Fundación Tejido Urbano, casi 6 de cada 10 jóvenes adultos no logra dejar la casa de sus padres, un porcentaje muy superior al promedio nacional del 38,3% registrado en 2025.

El dato ubica a la provincia entre las más comprometidas del Norte Grande, junto a Santiago del Estero (64,8%), Formosa (48,9%) y Chaco (48%), y confirma que el problema excede lo individual: se trata de una crisis estructural vinculada al mercado laboral y al acceso a la vivienda.

Detrás de la estadística hay una realidad concreta. En todo el país, 1,8 millones de jóvenes de entre 25 y 35 años siguen viviendo con sus padres porque no pueden sostener económicamente una vida independiente.

Si bien los alquileres en Salta no alcanzan los valores de CABA, los precios resultan desproporcionados en relación a los ingresos locales. El gasto promedio en servicios básicos ronda los $192.665 mensuales, un monto difícil de afrontar para jóvenes con empleos informales o salarios variables.

El acceso al empleo aparece como el principal obstáculo. La desocupación entre jóvenes de 25 a 35 años es 1,5 puntos superior a la del conjunto de la Población Económicamente Activa.

La brecha se agrava al comparar situaciones de vivienda:

  • 5,3% de desempleo entre jóvenes que lograron independizarse
  • 10,1% de desempleo entre quienes siguen viviendo con su familia

Además, la informalidad laboral juvenil alcanza el 36%, seis puntos por encima del promedio general, lo que limita el acceso a ingresos estables, créditos o alquileres formales.

"La postergación de la emancipación no es solo una cuestión cultural o generacional, sino una señal de alerta sobre las dificultades del sistema económico y habitacional para integrar a los jóvenes", explicó Matías Araujo, investigador de la Fundación Tejido Urbano. 

El fenómeno expone una problemática que golpea con fuerza al norte argentino y plantea un desafío de fondo para las políticas de empleo, vivienda y desarrollo juvenil.

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