
Alemania amenaza con no jugar el Mundial 2026 en EE.UU. si Trump avanza sobre Groenlandia
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La tensión geopolítica global empieza a colarse de lleno en el fútbol. Alemania, cuatro veces campeona del mundo, analiza boicotear el Mundial de Fútbol 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, si el expresidente Donald Trump concreta un avance o intento de anexión sobre Groenlandia.
La advertencia surgió en el marco del endurecimiento de la política exterior estadounidense y del renovado interés estratégico de Washington sobre Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía danesa y de enorme valor militar y económico. El tema volvió al centro del debate internacional tras la publicación de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos a fines de 2025.
Según trascendió, la posibilidad de que Alemania renuncie a su plaza mundialista ya fue planteada ante la FIFA, en caso de que Estados Unidos avance sobre el territorio europeo. Se trata de una señal política de alto impacto, considerando que el Mundial 2026 se jugará, en gran parte, en suelo estadounidense.
Qué dice el gobierno alemán
La secretaria de Estado de Deportes de Alemania, Christiane Schenderlein, confirmó que la situación está siendo evaluada, aunque aclaró que cualquier decisión dependerá de los organismos deportivos.
“Las decisiones relativas a la participación o al boicot de grandes eventos deportivos competen exclusivamente a las federaciones deportivas responsables, y no al mundo político”, expresó en diálogo con la agencia AFP.
Schenderlein pertenece a la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el partido del canciller Friedrich Merz, quien mantiene una relación distante con Trump, marcada por diferencias ideológicas, tensiones comerciales y desacuerdos dentro de la OTAN.
Presión política desde el Parlamento
La idea del boicot no nació en el Ejecutivo, sino en el Parlamento alemán. El diputado conservador Roderich Kiesewetter fue uno de los primeros en plantear públicamente que resulta difícil imaginar una participación europea en el Mundial mientras Trump mantenga amenazas constantes contra aliados históricos.
A esa postura se sumaron otros legisladores. Jürgen Hardt, también de la CDU, habló incluso de una posible “cancelación del torneo” como último recurso político, mientras que el socialdemócrata Sebastian Roloff pidió una respuesta unificada de Europa para presionar a Estados Unidos.
Las declaraciones se dan en un contexto de máxima tensión: el conflicto entre Rusia y Ucrania, el pedido de Trump a los países de la OTAN para elevar el gasto en defensa al 5% del PBI y la amenaza de nuevos aranceles a productos europeos, especialmente alemanes.
Un Mundial atravesado por la geopolítica
Groenlandia se transformó en una pieza clave del tablero internacional por su ubicación estratégica en el Ártico y su valor militar. Dinamarca y sus aliados ya reforzaron su presencia en la zona, mientras crece la preocupación en Europa por una posible escalada diplomática con Estados Unidos.
En ese escenario, el Mundial 2026 aparece como un evento deportivo atravesado por la política internacional. Alemania, que no falta a una Copa del Mundo desde 1950 y sueña con su quinta estrella, podría tomar una decisión histórica por razones ajenas al fútbol.
En caso de participar, la selección alemana debutaría el 14 de junio en Houston frente a Curazao, en el Grupo E, que también integran Costa de Marfil y Ecuador. La decisión final quedará en manos de la Federación Alemana de Fútbol (DFB) y de la FIFA, presidida por Gianni Infantino, dirigente cercano a Donald Trump.


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