
VIAJE DE TERROR. Una pasajera que unía Mendoza con Santa Fe denunció las condiciones deplorables de una unidad de Flechabus. Durante las 9 horas de trayecto, convivió con una plaga de cucarachas en los asientos y ventanas. La insólita respuesta del chofer ante el reclamo: apagó las luces para que no se vieran más.










