Jorge Macri un maleducado: fue a una reunión con vecinos, perdió el control y maltrató a todos

Una reunión barrial en Liniers terminó en un escándalo: Jorge Macri reaccionó con maltrato, destrato y gestos violentos ante los reclamos por inseguridad. El episodio, viralizado por testimonios y videos, expone el creciente desgaste de la relación entre el jefe de Gobierno y los barrios que exigen respuestas.

Política30/11/2025PUE!PUE!

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En una escena que refleja el clima de tensión que atraviesa hoy la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri protagonizó un episodio de maltrato y destrato hacia vecinos y vecinas de Liniers durante una reunión barrial que, lejos de aportar soluciones, terminó mostrando a un jefe de Gobierno visiblemente fuera de sí.

El video difundido por el comunicador Profe Javier Romero encendió las alarmas. “El jefe de Gobierno Jorge Macri maltratando a los vecinos de Liniers en una reunión donde no le gustó que le digan la verdad. ¿Andaba nervioso? Maltrató a todos los vecinos, negó la inseguridad, boludeó a todas las mujeres, solo demostró ser un violento”, escribió, anticipando incluso que no sorprendería una denuncia formal por el episodio.

Según asistentes y testimonios que circularon en redes, la escena expuso a un mandatario incómodo, defensivo, que eligió negar cada uno de los planteos sobre la inseguridad creciente en la zona. En vez de escuchar, respondió con soberbia, gestos bruscos y comentarios despectivos, especialmente hacia las mujeres que participaron del encuentro.

Mientras los vecinos pedían respuestas concretas y un plan claro, Macri no solo evitó comprometerse, sino que cayó en un maltrato directo que dejó al descubierto la fragilidad de una gestión que no logra contener el descontento de los barrios más golpeados por el avance del delito.

El deterioro del vínculo entre la administración porteña y los vecinos no es nuevo, pero lo ocurrido en Liniers marca un punto de quiebre. La autoridad que debería transmitir calma, empatía y conducción aparece alterada, reactiva y hostil, incluso frente a un ámbito reducido como es una reunión barrial.

En un contexto en el que la inseguridad crece y la confianza institucional se erosiona, la reacción de Jorge Macri no solo preocupa, sino que proyecta un mensaje peligroso. Si el jefe de Gobierno pierde el control ante un reclamo vecinal, ¿qué se puede esperar a medida que suba la presión social?

El episodio de Liniers ya es mucho más que un mal momento: es un síntoma claro de una gestión que, lejos de asumir responsabilidades, prefiere atacar a quienes se animan a decir lo que pasa afuera del marketing oficial.

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